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“Me acaban de pedir los de binternational que les envíe mi CV en inglés, ¡una empresa británica está interesada en contratarme! Uff, nervios, la cosa urge y no lo tengo hecho todavía. Qué razón tenía mi madre, estas cosas se preparan siempre de antemano, j*d*r. Beh, no pasa nada, meto mi curriculum en castellano en Google Translator y pa’lante con ello”.

¡Noooo! ¡Error! Y esta situación se repite demasiado a menudo. Chicos/as, no nos cansaremos de reiterarlo, no se trata de traducir, sino de adaptar nuestro curriculum a otro idioma y a otra cultura, eliminando aspectos que en otros países no se consideran importantes y aportando otros que sí lo son. Y por supuesto, empleando un lenguaje absolutamente acorde a un documento tan extraordinariamente formal como es un curriculum. Así que nada de translators.

Un CV bien hecho y adaptado a cada cultura es crucial a la hora de encontrar una oportunidad laboral en el extranjero. Por eso, vamos a aprovechar este rincón de binternational para ir aportando consejos sobre cómo adaptar vuestro currículo al estilo de los países en los que ofrecemos vacantes. Si os parece comenzamos por el anglosajón, seguramente el más importante, el más universal: te lo pedirán tanto en Londres como en Emiratos Árabes Unidos o Hong Kong.

Curriculum en inglés, no basta con traducir el idioma

Son muchas las diferencias entre el curriculum en inglés y el modelo tradicional en España, muchísimas más de las que generalmente se cree. Empiezan desde el mismo encabezamiento del documento. En los CV españoles acostumbramos a ver multitud de datos personales, la mayoría de ellos superfluos: el estado civil, tu DNI, tu nacionalidad, etc. En el ámbito anglosajón se prescinde de la mayoría de ellos, incluso de la edad, solo necesitan lo realmente importante para contactar contigo: nombre, apellidos, dirección, teléfono y correo electrónico. El título del documento debe estar conformado con tu nombre y apellidos, no lo llames ‘Curriculum Vitae’.

Tampoco incluyas tu foto en el CV inglés. Por mucho que creas que una sonrisa arrebatadora o mirada picarona te puedan acercar al puesto deseado, no, no la pongas. En Reino Unido se prefiere que los candidatos no añadan su imagen para no incurrir en posibles casos de discriminación por raza o aspecto físico. Y los feos del mundo lo celebramos.

Perfil, formación y experiencia profesional

Bien, seguimos con más detalles importantes. Una vez incluidos tus datos personales, en vez de pasar directamente a un esquema con nuestra experiencia laboral y formación, lo preferible es que hagas un resumen de cuatro o cinco líneas de tu perfil y tus cualidades. También puedes hacer en él una mención sobre los objetivos que persigues en tu búsqueda de empleo, qué puedes aportar a la empresa en cuestión, etc. Adapta en cada caso ese resumen a la vacante deseada, priorizando los aspectos que te puedan ser más útiles para cada una.

Tras el resumen, ahora sí, llega el momento de especificar tu educación y experiencia profesional. ¿Cuál ponemos primero? Depende de la importancia y la relación que tengan ambos aspectos con el puesto buscado. Dicho en otras palabras, si eres Licenciado en Ingeniería y tu experiencia laboral se reduce a un par de trabajillos en hostelería para sacar pasta, destaca antes tus estudios. De todos modos, en Reino Unido no existe esa especie de “titulitis” reinante en España, las habilidades que puedas demostrar son incluso más importantes que el propio estudio realizado.

En el apartado de formación (puedes titularlo Education o Academic Background), además de tus estudios universitarios o de posgrado, incluye todos aquellos cursos en los que hayas desarrollado habilidades o conocimientos útiles para el puesto de trabajo que buscas. Reiteramos, en Reino Unido valoran este tipo de cosas bastante más que en España. Puedes destacar si quieres las matrículas y sobresalientes obtenidos en tus estudios. En el caso de que los tengas, claro.

Por lo que respecta a la experiencia profesional (puedes titularlo Work History o Work Experience), especifica los cargos que has desempeñado, las responsabilidades que en ellos hayas asumido y los méritos logrados en ese periodo de tu vida laboral, usando preferiblemente una voz en tercera persona. Haz un esquema cronológico, comenzando por tu experiencia más reciente. Si has realizado voluntariado, inclúyelo al final de la sección, es algo que siempre queda resultón en un curriculum.

 

Los idiomas. Inglés nivel what?

El conocimiento de idiomas para encontrar un puesto de trabajo cualificado en el extranjero es absolutamente esencial. También lo es, por tanto, que destaques en un apartado de tu CV tu nivel de idiomas en base a unos criterios que puedan entender en otro país.

Es un poco de Perogrullo, pero no olvides identificar el castellano como lengua materna (Mother tongue, para nuestros amigos británicos). Prescinde del tan castizo “nivel medio-alto” y calcula tus habilidades según la clasificación del Marco Europeo de Referencia o, mejor incluso,certifícalas a través de titulaciones oficiales como las de la Universidad de Cambridge o TOEFL en Inglés, DELF en Francés, ZDfB en Alemán, etc. Si no tienes una, te animamos a que lo hagas: contar con un diploma oficial te puede hacer dar un salto importante dentro de un proceso de selección. Los que no lo tengan, tendrán muchas papeletas para quedar fuera en el primer asalto. Aun así, nada te librará de la prueba oral de inglés.

Información extra de potencial interés para el ofertante de empleo

Deja al final de tu CV un apartado de miscelánea para incluir aspectos como tus conocimientos informáticos (sistemas operativos, software que dominas, lenguajes de programación, social media, etc), carnet de conducir, blogs (especialmente importantes en el ámbito de la comunicación),colaboraciones, intereses, etc; dando siempre una mayor importancia a aquellos aspectos que guarden relación con el empleo que buscas. Define aquellos intereses, hobbies o pasiones que te han hecho desarrollar habilidades concretas o “superar tus límites”: si has completado la maratón de Nueva York o conseguiste medalla en las Olimpiadas Matemáticas de tu colegio, ¿por qué no? puede ser una buena idea reflejarlo en tu curriculum.

 

Eligiendo el diseño adecuado para tu curriculum en inglés

¿Cuántas páginas debe tener mi CV? Por lo general, te recomendamos que seas breve y conciso. En castellano, inglés o swahili, tu curriculum debe ser un documento accesible, limpio y fácil de leer. Trata de hacer sólo una página, aunque si tu experiencia profesional es extensa –y potencialmente interesante para la empresa a la que te diriges-, amplíalo a dos folios, tratando siempre de ceñirte a aquellas etapas de tu vida profesional que guarden relación con el puesto que buscas.

Adapta el diseño de tu CV a tu carrera o al cargo que persigues. Siéntete libre para desatar tu creatividad si en tu campo profesional la diferencia se marca siendo creativo. Dale en cambio un estilo sobrio y elegante si buscas un puesto de responsabilidad en el ámbito del derecho, la ingeniería o la dirección de empresas. Por otro lado, os aseguramos que se pilla antes a un candidato con un curriculum genérico que a un cojo –y eso no gusta-, así que recuerda siempre acondicionar cada detalle a las características de cada vacante a la que optes.

 

La cover letter, un complemento necesario

Al aplicar a una oferta de trabajo, procura acompañar siempre tu CV de una carta de presentación (cover letter, en inglés), en la que relaciones tu perfil con lo que están buscando en esa empresa y expliques a sus reclutadores qué puedes aportarle a su plantilla, todo ello con un formato mucho menos esquemático que en el curriculum. De hecho, su estructura es similar a la de cualquier carta de carácter formal en inglés.

Empieza con un Dear Mr/Mrs/Ms X, si conoces el destinatario; o con To the HR Department, si te diriges al departamento de Recursos Humanos, por ejemplo. Abstente de comenzar tu cover letter con ‘To whom it may concern’, tal y como se desaconseja en el artículo de US News  “Los siete pecados capitales al escribir una cover letter”. Para despedir la carta, si conocemos a la persona en cuestión, diremos ‘Yours sincerely’, y si no conocemos a esa persona, ‘Yours faithfully’; frases que podéis acompañar con otras formalidades del tipo ‘Kindest regards’ o ‘Thank you for consideration’. Son cosas que seguramente sabréis ya de sobra si domináis el inglés, pero nunca está de más recordarlas. Si estos consejos no son suficientes y todavía no sabes cómo abordar tu cover letter, puedes buscar inspiración en este completo banco de plantillas de About.com.

 

Precaución ex-tre-ma con el lenguaje

Por muy elevado que sea tu nivel de inglés, siempre corres el riesgo de meter la pata en algún detalle o de sonar poco natural en tu redacción. Dado que el lenguaje en este tipo de documentos es muy formal y específico, pide a un nativo que te revise el curriculum antes de mandarlo a cualquier empresa. Como en español, ¡no habrá piedad con las faltas de ortografía!

Así que ya sabes, mientras esperas la llamada de binternational, asegúrate de tener bien preparado al menos un modelo perfilado de CV en inglés. ¡Luego no valen excusas! Si tenéis alguna duda que no haya quedado disipada con este post, don’t hesitate, el tablón de comentarios es todo vuestro. 

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